Conectar
Ir arriba

REY ARTURO: LA LEYENDA DE EXCÁLIBUR

Juego de tronos

USA, 2017. Director: Guy Ritchie. Con: Charlie Hunnam, Jude Law, Eric Bana, Astrid Bergès-Frisbey.

Con Guy Ritchie al mando de Rey Arturo: La leyenda de Excálibur, nadie puede imaginar que la cinta sea émulo del inmenso film de John Boorman: Excalibur. El director despertó simpatías con su sincopado y dinámico estilo desde Snatch: Cerdos y diamantes. Hasta su manifiesta irreverencia para con Sherlock Holmes, impregnada de cómic y de otras memeces posmodernas, se aceptó con agrado. Pero abrir ahora con delirantes elefantes en batalla de parejo tamaño al Kong de Jordan Vogt- Roberts, otro disparate (diríase que el desmedido Horace Walpole inspira de nuevo), es toda una declaración de principios: cualquier parecido con la Materia de Bretaña va a ser pura coincidencia. El héroe de Ritchie podría ser cualquiera y hasta resulta prescindible la espada y la roca, escena con inopinado cameo de David Beckham (¿?) Así, quedaría una película de espada y brujería pasable llena de efectos y alucine (ofidio también gigante mediante, obra de hechicera), con su preceptivo desenlace diarreico; pero se planean cinco entregas más del héroe bretón (aquí, criado en un burdel tras huida fluvial Támesis abajo), si bien condicione el revés en taquilla. Cual túrmix vertiginoso, Ritchie echa mano de la usurpación de trono shakesperiana, del Moisés salvado de las aguas y otras predestinaciones bíblicas, de la típica venganza, y de la fantasía y acción más adocenadas con resonancias de Tolkien, Juego de tronos y hasta del alegre coleguismo de Robin Hood; todo amalgamado en un artefacto de trepidación enloquecida sin alma ni sentimiento ni personajes. Film vulgar para un tiempo vulgar que mata mito, tradición, memoria, cultura y espíritu por igual mientras divierte.

Ignasi Juliachs

Más en Críticas