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EN LA VÍA LÁCTEA

Kusturica por Kusturica

Serbia, 2016. Director: Emir Kusturica. Con: Monica Bellucci, Emir Kusturica, Sergei Trifunovic, Maria Darkina.

Diez años después de Prométeme, y marcado por los acontecimientos históricos, Kusturica sigue indagando en su convulsivo entorno y en la identidad nacional de su país. Ahora parece más felliniano e italiano que nunca, sobre todo con el refuerzo de una imponente Monica Bellucci, a quien me hubiese gustado ver compitiendo con las maggiorate del neorrealismo, Silvana Mangano especialmente. Su film, como muchos de los suyos, narra una historia de amor prohibido tratando de recuperar aquel realismo mágico balcánico que es su marca de fábrica y con el que ganó dos Palmas de Oro. Es en efecto, como declaró, una auténtica fábula en la mejor tradición de los cuentos de hadas clásicos, romántica, surrealista… pero también desmedida, fuera de control, también su marca de fábrica, aunque aquí se note que el tiempo no pasa en balde. Suerte de Monica Bellucci que actúa como salvavidas para que no resulte una fotocopia total del cine del no tan viejo Kusturica (nacido en 1954) cuya obra viene marcada siempre por la destrucción de su Yugoeslavia –que le trajo más de un problema– y por un estilo personal influenciado por la cultura, la música y el folklore balcánicos. En éste su último film de ficción, trata desesperadamente de volver a sus esencias e indudablemente su universo sigue estando presente como siempre. Es una comedia rural con música balcánica, sensual, a ratos realista (repito: ¿os acordáis de la comedia italiana de los 50 del pasado siglo?)… pero en el terrible entorno bélico de la guerra de los Balcanes, y que acaba siendo una película amable, sencilla, amena y hasta cierto punto atractiva. Es un Kusturica, en efecto, pero…

Àngel Comas

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