Conectar
Ir arriba

Star Wars: Los últimos Jedi

El equilibrio de la Fuerza

Aunque «Rogue One: Una historia de Star Wars» tenía que servir para matar el gusanillo de los fanáticos de la franquicia, la realidad es que hay muchas, muchísimas ganas de hacia dónde lleva Rian Johnson el planteamiento argumental heredado de «Star Wars: El despertar de la Fuerza»… Y, sobre todo, cómo aborda a un personaje tan mítico y tan reverenciado como Luke Skywalker.


A la velocidad a la que, hoy en día, asimilamos la actualidad cinematográfica, parece que ha quedado un tanto diluida la desbordante ilusión con la que el fandom recibió a Star Wars: El despertar de la Fuerza. Desde, seguramente, el estreno del tráiler de Star Wars. Episodio I: La amenaza fantasma, no veía un entusiasmo tan generalizado entre el público general –hay que pensar que, en el día de su estreno, recaudó 119,1 millones de dólares solamente en territorio estadounidense: en pocas palabras, una auténtica barbaridad– lo que, a su vez, también se tradujo en una presión inconmensurable sobre los hombros de los principales responsables del largometraje, J.J. Abrams, Lawrence Kasdan y Kathleen Kennedy como, respectivamente, director, guionista y productora.



Los fans de «Star Wars» se pusieron nerviosos ante los rumores

sobre cómo trataría Rian Johnson a Luke Skywalker



Y aunque despertó numerosas alabanzas, El despertar de la Fuerza también recibió muchas críticas que la calificaban como poco más que un remake de La guerra de las galaxias –o, según la nueva denominación alentada por George Lucas, Star Wars. Episodio IV: Una nueva esperanza–. Así que, a pesar de que Rian Johnson le aseguraba a «Empire» que no le dieron «un esquema de hacia dónde ir ni una lista de cosas que incluir» –de hecho, niega la percepción del público de que «estos films están planificados por antemano en un documento secreto»–, parece inevitable pensar que, a la hora de darle forma a Star Wars: Los últimos Jedi, se tuvo que producir por su parte, como mínimo, una cierta reacción respecto a la recepción más bien desigual al trabajo de Abrams y Kasdan.


 NUEVO CAPÍTULO, NUEVOS PERSONAJES

Rose Tico (Kelly Marie Tran) Ha ejercido como trabajadora de mantenimiento para la Resistencia a lo largo de su enfrentamiento con la Primera Orden, y cuando se topa con Finn, se queda absolutamente fascinada por él. Así que, juntos, colaborarán en una misión de infiltración en el casino de Canto Bight, en el mundo de Cantonica.

DJ (Benicio del Toro) Se trata del mejor descifrador de códigos de la galaxia, pero no le interesa aliarse con ninguna de las dos partes en conflicto para no cerrar puertas a algún negocio potencial. Eso provoca que sea díficil confiar en él. Por cierto, en la película nadie le llama por su nombre: DJ es la denominación que le dio Johnson.

Amilyn Holdo (Laura Dern) Amiga de Leia Organa desde la época del Senado Imperial, desde el momento en que se creó una Resistencia en contra de la Primera Orden, se implicó como vicealmirante. Pese a su personalidad excéntrica y un tanto irritante, es mucho más astuta e inteligente de lo que aparenta.


A la hora de inspirarse, asegura el director que pasó días en el Skywalker Ranch de George Lucas «solo en sus archivos, rodeado de maquetas y de atrezo, y empapándome de todo ello. ¡Fue increíble!». Entre aquellas paredes llenas de memorabilia sobre la franquicia, llegó a la conclusión de que Los últimos Jedi tenía que centrarse en una pregunta: «¿Quién es Luke Skywalker? Aun más, ¿quién es Luke Skywalker ahora? Crecí con una idea de quién es Luke, así que la cuestión era ¿por qué está en esa isla? No es un cobarde, y no está escondiéndose de la confrontación, así que debe haber alguna razón que tiene sentido para él». Lo siguiente que hizo fue quedar con Mark Hamill… Y ver capítulos de El show de Phil Silvers. En sus propias palabras: «Fui a casa de Mark a conocerle y no podía creerse que no la hubiera visto jamás. Así que me llevó a su rincón personal y pasamos tiempo juntos viendo una serie antigua».




Pese a esa conexión inicial, las chispas empezaron a saltar cuando Hamill se sorprendió «por la manera en la que [Johnson] veía a Luke, y ni siquiera estaba seguro de estar de acuerdo con él. Siendo el cuidador del personaje, tengo una actitud posesiva hacia él, pero aunque no es el trayecto que habría escogido para él, cuanto más me concentraba en el trabajo, más iba dándome cuenta de que estaba equivocado». Tanto es así que, en una entrevista promocional con «Vanity Fair», confesó haberle dicho al director: «A grandes rasgos estoy en desacuerdo con todas y cada una de las elecciones que has tomado para el personaje. Dicho esto, y ahora que lo he sacado de dentro, mi trabajo es tomar lo que has creado y darlo todo para llevar adelante tu visión». Lo que puso muy, muy nerviosos a los fans, si bien el actor enseguida corrigió sus palabras acotando que «fue chocante para mí leer lo que Rian había escrito, de la misma manera que le sucederá al público».

REFERENCIAS CLÁSICAS

De hecho, Johnson señala que la base de Star Wars: Los últimos Jedi está en el trayecto dramático que atraviesan sus protagonistas: «¿Qué es lo que sabemos sobre ellos? ¿A dónde quiero llevarlos? ¿Qué sería lo más duro que cada uno de ellos podría tener que afrontar? Empecé un gran documento que fue creciendo y creciendo, y al final, empezó a quedarme clara la línea argumental». Ahí, asegura, es donde encajan las comparaciones con El Imperio contraataca, más allá del «aire más oscuro». En el hecho de que haya decidido «profundizar en los personajes: vamos a retarlos, y las cosas se van a poner duras para todos ellos. Pero no quería ponerme demasiado oscuro. Una de las cosas que he tomado de la película de J.J. fue esa sensación de diversión juguetona, que es tan “Star Wars” como el “Yo soy tu padre”».



Antes de sentarse a desarrollar el guión, y para mostrarle a los jefazos de Lucasfilm lo que pretendía para el largometraje, les proyectó obras como Almas en la hoguera, El puente sobre el río Kwai, Gunga Din, Tres samuráis fuera de la ley, Sahara y La carta que nunca fue enviada. Logró convencerles de su visión del proyecto, pero cuando tuvo que afrontar la escritura le aterrorizó que le ocurriera «como a Barton Fink, tener un guión que debía haber entregado seis meses atrás y estar encallado en la página tres escribiendo sobre pescaderos. Pero, en realidad, jamás me lo había pasado tan bien escribiendo. La experiencia fue increíble: simplemente tuve que recuperar a mi yo de diez años».

Así pues, Star Wars: Los últimos Jedi comienza justo allí donde terminaba El despertar de la Fuerza: con Rey (Daisy Ridley) entregándole a Luke Skywalker (Hamill) su sable láser tras localizarlo en el planeta Ahch-To. Consciente del enorme potencial que oculta la joven, acepta entrenarla, no sin reticencias por lo ocurrido con su sobrino Ben Solo/Kylo Ren (Adam Driver) que, a su vez, acude frente al Líder Supremo Snoke (Andy Serkis) para recibir nuevas órdenes. Mientras tanto, y una vez recuperado de sus heridas, Finn (John Boyega), a pesar de sus deseos de alejarse del enfrentamiento entre la Resistencia y la Primera Orden, acabará aceptando una misión de infiltración en el opulento casino de Canto Bight.



PRESIÓN INCOMENSURABLE

Acota Johnson que, en general, la franquicia «se reduce a la transición de la adolescencia a la edad adulta», y que, si bien en la trilogía original «te proyectabas completamente en Luke, mientras Vader era el Otro terrible, una especie de minotauro», en cambio lo que planteaba El despertar de la Fuerza era algo más complejo: que Kylo y Rey «son dos caras de la misma moneda. Todos podemos identificarnos con Kylo: la ira de estar viviendo la agitación de la adolescencia e intentando averiguar en qué te vas a convertir como adulto, asimilando tu propia indignación e intentando separarte de tu familia. No es Vader –al menos, no lo es todavía–, y eso es algo en lo que me apetecía profundizar ».



Si hay algo de lo que los fans de «Star Wars» estarán pendientes

es de la última aparición de Carrie Fisher como Leia Organa



En todo ello resultaba fundamental, claro está, la figura del Líder Supremo Snoke, que en la película anterior solamente aparecía en forma de holograma, pero que aquí, como se ha remarcado en numerosas ocasiones, se asomará a la pantalla en carne y hueso. Lo que no significa que el director quiera sobreexplicar sus intenciones en Los últimos Jedi: en sus propias palabras, «en las precuelas se nos explicó toda la historia de la llegada de Palpatine al poder, pero en las películas originales era justo lo que tenía que ser, simplemente “el Emperador”. Es una fuerza oscura: una figura terrible detrás de otra figura terrible. Así es como he enfocado a Snoke. No tenía ningún interés en explicar de dónde viene ni en contar su historia, excepto en lo que sea aportar algo a lo que estaba contando».

De hecho, como ya apuntábamos antes, el centro neurálgico de Los últimos Jedi va a ser Luke Skywalker. Lo que coloca de nuevo a Mark Hamill, para su disgusto, en el centro del huracán: «Una cosa es el “Episodio VII”, en el que no tenía apenas importancia. Si hubiera sido un absoluto desastre, no habría sido culpa mía. Pero la presión que vivo ahora es enorme. Adoro hacer teatro en el Off Broadway y lo anónimo de la animación. Me proporcionan un cierto nivel de comodidad. Pero con “Star Wars”… ¡Jesús! Es demasiado, y nunca se calma. Es terrorífico, y a veces deseo no volver a enfrentarme a ello nunca más. Era divertido cuando tenía veinte años, pero ahora…». Claro que si hay algo de lo que los fans de Star Wars estarán pendientes es de la última aparición de Carrie Fisher como Leia Organa. Tal y como le explicaba Johnson a «USA Today », «no sabíamos que iba a ser su última película de la franquicia. Pero siendo conscientes ahora, creo que hay escenas que significarán mucho para un montón de gente». Y si bien no está seguro de que «a nivel íntimo proporcione una cierta catarsis, al menos deja algún tipo de satisfacción emocional. Así lo espero, al menos. Yo lo siento así». Espera, en ese sentido, «ver a los fans, en los próximos meses, procesar la pérdida y celebrarla como Leia por última vez. Va a ser algo intenso».



Respecto a la posible reacción de los fans a lo que va a proponerles con Star Wars: Los últimos Jedi, Johnson asegura que está en un momento «zen. Tengo ganas de ver cómo la gente recibe la película. La reacción del “fandom” de “Star Wars”, del que he formado parte durante 40 años, siempre es complicada. Pero realmente estoy deseando ver hacia dónde se dirige, tanto en lo bueno como en lo malo». De lo que no tiene que preocuparse es de la recaudación: habrá que ver si logra al menos aproximarse a esos más de 2.000 millones de dólares que cosechó El despertar de la Fuerza, pero, contando con el motor promocional de Disney a sus espaldas, es prácticamente seguro que superará holgadamente los 1.000 millones… Muy, muy holgadamente.

Tonio L. Alarcón


Datos de producción

■ Como suele ser habitual en producciones de esta envergadura, la película se rodó con un nombre en clave para evitar filtraciones: Space Bear.

■Rian Johnson asegura que, aunque no aparezca acreditada, Carrie Fisher le ayudó a escribir el guión de Star Wars: Los últimos Jedi. ■Debido a la muerte de Kenny Baker, se trata del primer film de la franquicia en que R2-D2 es interpretado por otro actor, en este caso, Jimmy Vee.

■Entre las actrices que hicieron pruebas para el largometraje pero no consiguieron papeles en el mismo estaban Gina Rodriguez, Tatiana Maslany y Olivia Cooke.

■Tras lanzar el primer tráiler, Johnson explicó que movieron la herida recibida por Kylo Ren porque les parecía más estética sobre el ojo.

■Joaquin Phoenix rechazó el papel que interpreta Benicio del Toro.

■Tom Hardy hace un cameo como un soldado de asalto de la Primera Orden. ■La película dura 150 minutos, lo que la convierte en la más larga de toda la franquicia galáctica.

■El grueso del rodaje se produjo en los Estudios Pinewood, pero también se rodaron exteriores en México, Irlanda y Croacia. ■Aunque no hay cifras oficiales, teniendo en cuenta lo que contaron sus antecesoras, su presupuesto estará entre los 250 y los 300 millones de dólares. ■Internet: www.starwars.com/thelast- jedi


ESTRENO: 15 DE DICIEMBRE


USA, 2017. T.O.: «Star Wars: The Last Jedi». Director y guionista: Rian Johnson, según los personajes de George Lucas. Productores: Ram Bergman, Kathleen Kennedy. Producción: Lucasfilm, Ram Bergman Productions, Walt Disney Pictures. Fotografía: Steve Yedlin. Diseño de producción: Rick Heinrichs. Música: John Williams. Montaje: Bob Ducsay. Intérpretes: Mark Hamill (Luke Skywalker), Carrie Fisher (General Leia Organa), Adam Driver (Kylo Ren), Daisy Ridley (Rey), John Boyega (Finn), Oscar Isaac (Poe Dameron), Andy Serkis (Líder Supremo Snoke), Lupita Nyong’o (Maz Kanata).


EL DIRECTOR Rian Johnson

Nacido en Maryland, en 1973. Estudió en la USC School of Cinematic Arts de California y debutó como director con la película independiente Brick. Después ha rodado películas como Los hermanos Bloom y Looper, y ha rodado episodios para series como Terriers o Breaking Bad. Con Star Wars: Los últimos Jedi debuta en el ámbito de los blockbusters.

Más en En Cartel

  • Thelma

    De profundis Joachim Trier retorna a Noruega, tras su paso efímero por Estados Unidos, con un drama sobrenatural que subraya el...

    Emilio M. Lunaenero 2018
  • Los archivos del Pentágono

    Noticias reales Meryl Streep y Tom Hanks son la rutilante pareja estelar que encabeza el reparto de la nueva película de...

    Óscar Paredes/Roberto Moratoenero 2018
  • Mazinger Z: Infinity

    Preparado a combatir está Aunque en España el fenómeno Mazinger Z quedó reducido a un par de generaciones, en Japón la...

    Tonio L. Alarcónenero 2018
  • Tres anuncios en las afueras

    Crimen y castigo Si hubiese algo de justicia en el mundo del cine, «Tres anuncios en las afueras» se alzaría con...

    Roberto Moratoenero 2018
  • Molly’s Game

    El juego de Hollywood En el debut como cineasta del afamado guionista Aaron Sorkin, la protagonista de «Molly’s Game» (Jessica Chastain)...

    Roberto Moratoenero 2018
  • El museo de la maravillas

    Vidas en miniatura Presentada en el pasado Festival de Cannes, «El museo de las maravillas» es la nueva película de Todd...

    Roberto Moratoenero 2018
  • Insidious: La última llave

    Nueva precuela del universo de espectros y dimensiones alternativas creada por James Wan y Leigh Whannell hace ocho años, que continúa...

    Jorge Loserenero 2018
  • Qué fue de Brad

    La crisis de Ben Stiller Mucho ha llovido desde que tocó el cielo con «The Good Girl» o desde que firmó...

    Mónica Jordanenero 2018
  • Gremlins

    Vuelven a casa por Navidad Este 29 de diciembre habremos despedido el año con la reposición en cines de «Gremlins» (1984),...

    Álvaro Pitaenero 2018